Amanece un día bastante feo en New York… Las predicciones decían que iba a llover, y vaya si acertaron… Todo el día con un chiribiri bastante molesto y que calaba hasta los huesos. El paraguas tapaba, pero tampoco se puede decir que hiciera demasiado… No se nota demasiado, pero poco a poco te vas quedando empapado.
Salimos de casa con la idea de ir a Harlem a ver una misa gospel, así que cogemos el metro en la 50th y nos bajamos en la 125th. Harlem es el barrio que está justo encima de Central Park. El barrio negro por excelencia, con permiso del Bronx, y se respira un ambiente diferente al del resto de Manhattan, más de comunidad. El que no haya rascacielos por todas partes también aporta su granito de arena para que este barrio tenga estilo propio. La gente se pone sus mejores trapos para asistir a la misa, aunque a mi parecer, hay alguno que da más el cante que otra cosa. Vi algún que otro traje más estrafalario de la cuenta.
Recién bajados del metro bajamos por la 125th y nos encontramos con el Teatro Apollo, un clásico donde han actuado artistas antes de convertirse en mundialmente conocidos. Por allí preguntamos a un vendedor por alguna iglesia que fuera interesante, aunque yo ya andaba buscando una, pero bueno, por si acaso nos decía alguna diferente y no tan llena de turistas. Nos dice una en una calle transversal y allá que vamos, pero entonces se pone a llover y nos metemos en la primera donde nos dicen que hay gospel. La verdad es que un poco fracaso… Nada de bailes ni nada por el estilo. Sí que cantaron, y bastante, pero de trajes coloridos y participación por parte de la congregación, más bien poca. Por lo menos cantaban bien, se les tiene que conceder. Decidimos salir después de un buen rato y nos ponemos a pensar en qué hacer a continuación. Para hacer tiempo entramos en un McDonalds y, puesto que ya son la 1 y pico, aprovechamos y nos comemos un par de burgers pal body.
Después de meditarlo, bajamos hasta la 116th y giramos hacia el parque, vemos unas cuantas ardillas y subimos hasta la calle donde está la universidad de Columbia y donde también se encuentra la catedral de St John de Divine, digna de ver. Después de entrar y resguardarnos de la lluvia un rato, nos vamos a coger el metro en la 110th, para ir hasta el Lincoln Center, que creo que es como una escuela de artes escénicas o algo así. Se ve que ahora empezaba la New York Fashion Week (la semana de la moda, vamos) y había bastante movimiento. Un montón de gente guapa y otros tantos haciéndoles fotos. Yo cacé a algún que otro personaje con ropa de dudoso gusto…
Nuestro próximo destino era la Apple Store y Thiffany’s, así que pasamos por el lado sur de Central Park hacia la 5th av. Nada más llegar vimos el cubo de cristal con el logo de la manzana arriba bien visible. Bajamos, vimos un poco el percal, el nuevo ipod nano, sólo pantalla, y nos fuimos. Un par de calles más abajo está la joyería famosa por la película protagonizada por Audrey Hepburn. Bastante prohibitiva, así que nos abstenemos de entrar. Con una foto fuera basta y sobra… Seguimos para abajo y entramos en la tienda de la NBA , echamos unas canastas en el piso de abajo, chafardeamos un poco el merchandise y nos vamos con la música a otra parte. No sé si lo había dicho, pero no había visto ninguna tienda de música por ningún sitio. Pues bajando vimos la primera y entramos. Algún cd tenía que caer en los USA, no?
Como todavía quedaba tarde por delante fuimos a ver la Central Station , que en tantas películas ha salido. De paso aprovechamos para descansar y secarnos un poco, para seguir hasta la sede de la ONU. Aunque aquí no hubo suerte, ya que cerraba a las 5 de la tarde y eran las 6 y pico. Además desde fuera no se venía nada de nada. Nos dimos la vuelta y fuimos dirección al apartamento. Nuestro pensamiento era subir o al Empire o al Rockefeller, pero las nubes eran bajas y ni siquiera se veía el Empire desde el suelo, así que nos quedamos con las ganas. Paramos en Times Square para comprar la cena y nos fuimos a preparar las maletas para la mañana siguiente, que teníamos que levantarnos a eso de las 6.30. Nos despedimos de nuestro casero Michael, muy atento, que me dejó una cuchilla y espuma para afeitarme y nos pusimos al lío, haciendo tetris en las maletas para que nos cupiera todo…
Hoy, lunes, 13 de septiembre, ya estamos volando hacia Las Vegas, donde el tiempo no tiene nada que ver con el que dejamos atrás. Esperamos pasar mucho calor. Esta mañana hemos salido sobre las 7 del apartamento y hemos cogido el metro, línea E, en la 50th dirección Jamaica Center y nos hemos parado en la penúltima para coger el air rail hacia el aeropuerto. No tiene ninguna complicación y nos deja en la puerta misma de la terminal.
Lo próximo que cuente será de la ciudad del pecado. A ver que nos depara…
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