En el USA Hostels teníamos el desayuno incluido, pero el lunes no lo aprovechamos porque nos levantamos demasiado temprano hasta para los de la cocina. El martes ya fue otra cosa. Bajamos a la cocina y yo esperaba encontrarme con las típicas tostadas que te dan en todas partes o cereales como mucho. Pero no. Aquí son más especiales. Vimos a la gente en la cocina liada con sartenes y espátulas y nos fijamos en lo que hacían: tortitas. Las típicas tortitas esas que se hacen los americanos en las pelis. Había jarras con la masa y un spray para echarlo en la sartén a modo de aceite. Que decir que la primera me quedó bastante rara, por decirlo de alguna manera… ni siquiera le eché el spray, con eso lo digo todo. Venga rascar… Pero le pillé el truco y hoy miércoles ya era un experto (o casi… jeje)
Nos fuimos a ver la zona antes de recoger el coche. Ah, el tema parking es otra cosa. En la calle apenas se puede aparcar. Están los típicos parquímetros, pero tienen un límite de una hora. Así que no vale. En su defecto hay unos aparcamientos públicos en los que puedes dejar el coche. A nosotros nos costó $15 la noche y nos pareció caro, pero luego nos dimos cuenta que era el más barato con diferencia. Pues bien, esto se ve que funciona como un hotel, pero de coches, así que tienes que hacer el check-out antes de cierta hora; en nuestro caso las 3pm.
Pues nos fuimos a andar, sabiendo que teníamos que estar antes de las 3 de la tarde en el parking para recoger el coche. El hostel está bien situado y tiene cerca bastantes puntos de interés. Bajando tres calles teníamos Union Square, y siguiendo un poco más, el área financiera, con la Transamerican Tower (de forma piramidal y altísima). Al lado prácticamente está Chinatown: lo típico, el arco de entrada, y mogollón de tiendas, bazares y restaurantes chinos. Allí compramos la mayoría de recuerdos de SFO. Luego seguimos en dirección al Pier 39, donde están los leones marinos. Antes de llegar, pasamos por la Coit Tower, un mirador en medio de la ciudad desde donde se ve toda ella. Al sur se puede ver el Bay Bridge, por el que pasamos el día anterior de regreso de Yosemite (en el que cobran peaje, por cierto), Oakland y la Transamerican. Al norte, se ve Sausalito y la isla de Alcatraz de por medio, y si miras un poco a la izquierda, ahí tienes el Golden Gate.
Bajamos de la colina directamente al Pier 39. Estuvimos viendo a los leones marinos un rato y nos metimos por el interior del muelle. Está bastante bien, muchas tiendas, restaurantes, cines… Para turistas, vamos… Sitios donde dejarse la pasta muy fácilmente.
Y volvimos pitando porque se nos echaba la hora encima… Subidas, bajadas y otra vez subidas… Llegué por los pelos, 5 minutos faltaban, pero ningún problema.
Una vez recuperado el coche nos fuimos directamente a Sausalito, pasando por el Golden Gate, claro. Una vez pasado el puente, paramos en el Point View y después bajamos a una especie de mirador que hay saliendo por la derecha desde la Hwy 1 y que está en la Horseshoe Bay, desde donde se ve una panorámica del puente, la ciudad a la izquierda y más a la izquierda Oakland. Vamos, la bahía al completo… Después fuimos dirección Sausalito, donde están las casas flotantes, aunque no entramos a verlas, ya que pone que está prohibida la entrada y además hay un guardia jurado; pero el pueblo en sí es bastante bonito y vale la pena pasar una tarde paseando por allí.
Después de ahí intentamos ir a otro mirador que está por encima del Golden Gate, pero cogimos un camino que no era y aparecimos en otro mirador un poco más al norte, pero desde el que también se veía. Se ve que era una especie de defensa militar de la guerra, con batería de misiles y eso. Todo abandonado, pero desde donde hay unas vistas espectaculares. Todo esto forma parte de lo mismo: el Golden Gate National Recreation Area. Para ir a la última zona donde estuvimos hay que coger la Bunker Rd, pasar por un túnel que atraviesa la montaña y tirar hasta el final, pasando por unas casas que hay. Hay un cruce en el que si sigues recto vas al mirador y si tiras a la derecha te lleva a la Rodeo Lagoon y a la playa que está entre la laguna y el Pacífico (Rodeo Cove). Nosotros no bajamos porque se nos hacía de noche, pero tiene muy buena pinta desde arriba. Para ir al mirador al que queríamos ir en un principio es tan fácil como salir de la Hwy 1 una vez pasado el Golden Gate dirección Sausalito, y girar en el primer cruce a la izquierda, pasar por debajo de la autovía y e ir subiendo al monte.
Volvimos a San Francisco por el puente, pero ahora sí, a la vuelta, te cobran peaje. Y fuimos a la calle Lombard, a bajar la famosa cuesta de curvas cerradas con jardines a los lados. El tramo zigzagueante está entre Hyde St y Leavenworth St. Es una especie de montaña rusa, sólo que con el coche y bastante despacio, ya que si no corres el peligro de meterte en la casa de alguien.
Para acabar el día, 2 cosas: primero fuimos a Japantown, el barrio japonés. Era bastante tarde y casi no había movimiento, así que entramos en un par de sitios y nos fuimos rápido. La segunda visita fue a la tienda Amoeba Music, en la sucursal de SFO, claro; y en donde me dejé los cuartos otra vez… pero vaya gangas!! Después de comprar los discos y cenar en el McDonalds que estaba al lado, nos fuimos directos al hostal. Teníamos que preparar las maletas para el regreso a la península al día siguiente, o sea, hoy (con lo que he tardado en colgar esto han pasado ya un par de semanas, sorry).