Pues sí, vaya día más completito… Nos levantamos a las 5am del martes y bajamos al lobby, el chico nos llama a un taxi, q llega en un plis. A los 5 minutos de subirnos, le empieza a pitar no sé qué al coche y tiene que llamar a la central para que venga otro. Todo esto en cuestión de minutos, porque el otro no tardó nada… Bueno, pos lleva al aeropuerto, cogemos el vuelo hacia Baltimore, haciendo escala en Atlanta. En Atlanta pensaba que no llegábamos al vuelo de enlace… Después de aterrizar con tiempo de sobras, nos tienen haciendo cola para aparcar más de media hora. Finalmente salimos, y vamos corriendo hacia el otro vuelo; esperando que también lo hagan los encargados de cambiar el equipaje de avión… Nosotros estábamos en el avión, pero no las teníamos todas con nosotros de que el equipaje estuviera también… Afortunadamente, venía con nosotros… fiuuu
Pues nos bajamos y vamos a buscar la estación de Amtrak (que no ántrax… esta es una de las empresas que se dedican a los ferrocarriles aquí en EE.UU.) y nos esperamos una hora a que venga nuestro tren. Así pues, llegamos a la Central Station de Washington sobre las 3pm y al hostel sobre las 4pm, ya que traíamos un hambre que nos hizo pararnos en el primer McDonalds que avistamos…
Pues llegamos al hostel, conocemos a la que lo regenta, que resulta ser hispana, y tras los trámites, nos ubicamos, nos repartimos las literas, conocemos a algún compañero de habitación, encerramos las cosas en nuestra “locker” y nos vamos a dar la primera vuelta por Washington. Una primera toma de contacto más amplia de lo que teníamos pensado, pero es que la ciudad no es tan grande como pensaba… Cogimos el Metro; cosa rara, porque en los carteles pone Metro, pero luego tienes que preguntar por el subway…; pués eso, cogimos el metro y nos fuimos hasta Rosslyn y bajamos hacia el sur para ver el Memorial de Iwo Jima y seguir bajando y ver también el Cementerio Nacional de Arlington: un mar de lápidas blancas hasta donde alcanza la vista (o hasta donde te dejan ver los árboles) y donde están enterrados John F. y Jackie Kennedy. Y llegaron las 7 de la tarde y nos echaron… Así que cogimos el camino hacia el centro atravesando el puente que pasa por encima del río Potomac, llegamos al monumento a Lincoln ya casi de noche. Y nos fuimos andando por el lado del Reflection Pool, la piscina que está entre este monumento y el del Washington Memorial (el obelisco), donde se metía Forrest Gump en la peli…, así llegamos al pirulo y, como ya sabía que se podía subir, le pregunta a la vigilante que cuanto cuesta. Respuesta: It’s free… La excusa perfecta para volver al día siguiente… Y de verdad que vale la pena…
Ya, después de esto, decidimos irnos al hostel. Llevábamos desde las 5 danzando y se nota… Cogemos el metro y volvemos a nuestro barrio, que resulta que está el Convention Center. La verdad es que no me he informado de lo que es, pero en el plano del metro está marcado como punto de interés… Cenamos algo en un Subway, donde, como en McDonalds, con el menú, en vez de darte el vaso de coca-cola lleno por ellos, te lo dan vacío, para que te lo puedas rellenar cuantas veces quieras. Una iniciativa bastante interesante (y que hace mucho que se hace) de la que podían tomar ejempo aquí también. Total, tampoco te vas a beber hasta reventar porque sea gratis, no? O sí??
No hay comentarios:
Publicar un comentario